
Personaje 1: ¿Oye por qué estas haciendo eso?
Personaje 2: no me molestes…ves que estoy rezando
Personaje 1: si pero, ¿para qué?
Personaje 2: ¿podrías callarte por favor?
Personaje 2: bueno bueno. (Rezándole a Dios…como si existiera.) Pensó.-
Llega personaje 3.-
Personaje 3: Hola. ¿Qué hacen?
Personaje 2: otro más…me voy a otra parte para rezar tranquilamente.
Personaje 3: disculpa. No sabía pues.
Sale Personaje 2.-
Personaje 1: que ridículo… ¿por qué creen en él? ¿Qué les hace creer?
Personaje 3: la verdad no sé. Uno simplemente cree, aunque nunca haya visto a Dios. Y por lo menos yo necesito creer en algo y ese algo que elegí es él
Personaje 1: ah. A mí me hablaban de Jesús y de toda esa historia cuando era un niño. También creía. Pero de repente comenzó a flaquear esa fe… cuando escuchaba hablar de él me molestaba.
Personaje 3: eh… no te paso eso porque sí. Algo hizo que te enojaras con Dios…o simplemente nunca creíste, amigo.
Personaje 1: Sí tal vez. Nunca he sido una persona muy feliz. Recuerdo que le pedía a Dios que me diera fuerza para seguir adelante…sólo eso. Pero la verdad nunca pude tener el valor para superar la muerte de mis padres. Si estaba ahí ¿por qué no pudo darme un poco de fuerza? Me di cuenta de que al final sólo nosotros mismos somos responsables de nuestra felicidad y todo lo que nos ocurra.
Personaje 3: eh… tienes razón. Dios es como la esperanza que siempre está ahí…cuando en realidad no existe ninguna.
Personaje 1: ¿me encuentras la razón? Bueno no sé… si está ahí ese Señor no creo que pudiera perdonarme.
Personaje 3: ¿no que no creías?
Personaje 1: me coloco en el caso de si existiera realmente.
Personaje 3: algunos años atrás estuve a punto de morir en un accidente. Y me salvé no sé cómo. Siempre pensé que era Dios que me estaba dando vida porque no era mi momento todavía.
Personaje 1: ah. ¿Y eso qué?
Personaje 3: De repente creo que fue suerte…o sea pude llegar a tiempo al hospital, me llevaron rápidamente. Al final con la ayuda de muchos pude vivir. Sabes quizás tienes razón…y Dios no es más que algo que se inventaron. Pero no sé…
Personaje 1: Y no para explicar la creación del mundo… sino que algo que simbolizara la esperanza. Algo tan simple como eso… cuando los hombres están desesperados o tristes siempre recurren a él.
Eso pienso yo. Parece que tu fe era bastante mierda porque te cambie muy rápido tu posición.
Personaje 3 encoge los hombros.
Entra personaje 2.-
Personaje 3: ah terminaste. ¿Por quién o qué rezabas?
Personaje 1: yo ya me voy.
Personaje 2: estaba rezando para que Dios guarde y bendiga a dos amigos míos.
(Un ateo y un hombre de poca fe…) Pensó.-